¡Hola gente!
Parece que la parte fuerte y dura del congreso ha pasado, hoy ha estado dedicado a las “Artes menores” y a discutir sobre el límite entre Arte y Artesanía, a grandes rasgos, María ha presentado una ponencia sobre ofebrería, ha estado bien, me ha gustado, también ha habido una reunión del CEHA, a la cual no he ido, he quedado con Simona para comer que está un poco nuerótica con su embarazo y cree que se va a morir en el parto. Quería invitarme a comer pero no aceptaban tarjeta y al final hemos pagado cada una lo nuestro, no ha sido ninguna ruina, escasos diez euros.
He vuelto a la facultad un ratito y como no llegaba nunca la pausa y hoy ha sido la cena del congreso y había que cambiarme para ir de coctail a la cena, he salido a eso de las cinco, he llegado a casa a eso de las seis, no llovía ni parecía que pudiera llover, he puesto a cargar la bateria a cargar , he descansado un rato, he revisado el correo, he matado unos cuantos marcianitos y Hera me ha ayudado a vestirme, me he puesto el vestido que me puse para la boda civil del Aztequita de Oro pero hoy nop he bailado, Hera me ha dado un toque de maquillaje y me he puesto el chal, el bolsito que no cabe nada, con el DNI, la tarjeta de la SS, algo de metálico, las tarjetas de crédito, por si acaso, el móvil y las llaves, Hera ha llamado a La Vecina Pesada para quer me viera de bonito, he bajado he cojido el scooter y me he lanzado a por el autobús toda elegante.
Al llegar a la puerta del cuatro estrellas, media hora antes de la hora, he encontrado a gente del congreso esperando a que fuera la hora para entrar, al final hemos entrado y nos hemos sentado en el vestivulo del hotel, a mi me han hecho subir en el ascensor la primera. Nos han recibido con una copa de zumo de naranja bautizado con algo. Me he quedado en la antesala porque había un escalon donde se servía el aperitivo y total por dos patatas frital, dos almendras u cuatro pijadas no valía la pena montar el numerito, además los camareros me han cuidado bien.
La gente iba llegando, yo estaba distraida en no sé que y de repente oigo una voz del mi pasado universataro que grita mi nombre ¡Quim Garriga, mi profesor de Renacimiento! Con Quim nos une una amistad diferente a la de Joan Ramon, no nos vemos casi pero cuando nos vemos es un encuentro inteso y muy emotivo. Él y Joan Ramon son mis profesores preferidos y amigos. De Quim me informa JR por eso sabía que ha estado un año con problemas de vertigo y cosas de esas y quie ahopra vuelve a empezar en la Universidad de Gerona a la que va y vuelve cada día, bueno tres veces por semana. Ninguno de los dos esperabamos vernos en la cena, al congreo no ha venido, al menos no lo lo he visto, y nos ha gustado mucho vernos y hablar un rato como dos queridos amigos que hece tiempo que no se ven. JR va con traje y corbata, Quim es más casual, de hecho no lo he visto nunca con corbata. También he reconocido y he sido reconocida por más profesoras que me llamaban To, me confundían con otra compañera, también paralítica cerebral, que estudió después que yo la misma carrera. Para que hubiese sido completo ha faltado Antonio José Pitarch otro de los profesores por el que había pasar si querías decir que habías estudiado con los mejores, pero no ha venido.
A la hora de pasar al comedor le he preguntadodo a JR donde me ponía, me ha dicho que lo siguiera y así lo he hecho. Surfeando por entre las mesas con el scooter me ha indicado donde me tenías que poner. Para mi sorpresa en su mesa y a su derecha ¡Ya la dice el refran: Quien tiene padrinos se bautiza y quien no se queda moro! En mi caso no tengo padrinos, tengo amigos que tienen esas deferencias que le hacen sentirse a una importante. JR me ha ayudado con la comida. he tirado una copa de vino tinto, no se ha roto solo se ha manchado el mantel. Despues de los potres, JR ha hecho de anfitrión y ha ido pasando por las mesas. Su cargo de presidente del congreso lo requería, yo me he levantado, he ido a la mesa de Quim andando, y le he dado un último abrazo, hemos intercambiado dos palabrtas, he vuelto a la mesa, me he puesto el chal me he sentado en el scooter y me he despedido de JR y de Rosa hasta mañana, he cojido el ascensor para irme y he bajado a la planta baja.
Cuando he salido a la calle llovía de una forma estrepitosa y la humedad se calaba en los huesos ¡Y yo en escooter y de bonito! No es por echarme flores pero la mas elegante de la cena yo. Ante esa fatal circunstancia, la de la lluvia a cantaros, he decidido esperar a que parase un poco y lanzarme a la calle para cojer el Bus nocturno. Me he ido a Plaça Catalunya a cojer el N12, he ido a la parada pero estaba anulada porque aun estaban desmontando las carpas de la Mercè. He buscado otra parada y buscando he encontrado un punto de información donde me han dicho donde estaba la parada, no llovía. Me he ido a la parada, mejor no os cuento las pintas de la noche barcelosa por esa zona de la ciudad, aunque no he tenido miedo en ningún momento pero en algunos momementos he cojido el bolsito por preacuación. Llegando a la marquesina de la parada han empezado a caer gotas de nuevvo, me he puesto debajo y han empezado a caer cguzos de punta ¡Y yo sin chubasquero! En vista de que el N12 no llegaba, le he preguntado a un autobusero parado que autobuses me dejaban cerca de mi destino, me ha dicho que el N12, el hombre muy amable y viendo mi atuendo y mi gesto de frío, me ha dicho que me meteriera en un bar cercano que me avisaría e haría parar el autobús, obviamente no lo he hecho y me he quedado bajo la marquesina. Ha pasado el N12, el hombre lo ha parado y lo ha hecho acercase a la acera para bajar la rampa pero la rampa no ha bajado, no funcionaba, el conductor ha dicho que no me subía porque era mucha responsabilidad y se ha ido y he esperado al siguiente. El autobusero parado se ha tenido que ir al terminar su tiempo de descanso pero me ha dicho que no me preocupara que ya había hablado con un señor para que parase al autobus y me ayudase. El N12 ha parado, el señor me ha ayudado a bajar el bordillo porque el autobús ha parado en medio de la calle. Maniobra de rampa, tampoco funcionaba, yo bajo la lluvia de bonito y con el scooter, al final me han dicho que no me moviera. han cojido el scooter entre dos, conmigo encima, y a puldo lo han levantado y me han subido al autobús, cuando he llegado a mi parada me han bajado por el mismo sistema y bajo la incomoda lluvia he llegado a casa, me he quitado la ropa y he mirado un momento el correo.
Buenas noches y buena suerte.
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